Buenas tardes a todos,
Para quién aún no me conozcáis, soy Jake, un cachorrito de mes
y medio de cruce de pastor. En mi segunda semana en casa he mostrado mi
carácter a mis dueños y les he asustado un poco. Mi dueña Lily, que me quiere un montón, ha estado trabajando mucho conmigo para que aprenda a controlar mi furia y no ataque a la gente que me quiere.
Os voy a contar mis aventuras de esta semana. Mi familia me llevó de excursión a la casa de los papis de Rob. Había mucha gente nueva allí y tanto espacio que me lo pasé genial explorando. Con tantas cosas nuevas y con mi afán de conocer todo terminé cayéndome a la piscina. Menos mal que Rob y Lily nunca se separan de mí y me sacaron enseguida. En ese momento no tenía ninguna vacuna puesta pero como me secaron rápido todo fue un sustito.
Mi amita empezó a trabajar conmigo diferentes cosas que os ha comentado en los post anterior y aunque me da rabia y gruño mucho y muerdo, como ella es más cabezota que yo, me termino rindiendo.
Mi boca aún está dolorida y después de comer tengo muchísimas ganas de morder cosas blandas con sabores diferentes a mis juguetes como las piernas de Lily. Aún me encanta dormir muchísimo.
Durmiendo al lado de Lily
También he empezado a hacer algo asqueroso, comerme mis cacas. Mi familia aún están intentando buscar soluciones a ese problema y el veterinario no le ha dado importancia. Si sigo así, me volverán a llevar para ver que se puede hacer. Yo la verdad que no sé porqué lo hago.
A finales de semana decidí que me gustaban las piedras y las paredes. Rob y Lily me lo quitan de la boca. Han aumentado mi dosis de comida en cada una de mis cuatro tomas por si me faltan vitaminas. Cuando vuelva el veterinario de sus vacaciones iremos a visitarle.
Después de mi primera vacuna a los 45 días de vida conocí a una amiga a la que ya había olido a través de la valla. Era más grande de lo que me imaginaba y me encantó conocerla. Fui un poco pesado e intentaba morderla mucho pero creo que la próxima vez que la vea seré más sociable.
Para lo grande que soy, me asusto con facilidad, a mis dueños les hizo mucha gracia que echara a correr ante el ladrido de un chihuahua que aunque era adulto, era más chiquitín que yo. Mi familia entiende que me asusten los ruidos altos pero quieren que no tenga miedo ante las cosas de la vida cotidiana (puertas, coches, motos, niños, perros...)
En esta semana he crecido un montón. Se me ha alargado el hocico y me han crecido las orejas. También soy mucho más alto y largo.
Jake ¿sonriendo?
Espero que os guste mis vivencias de la segunda semana.
Un mordisco!!



No hay comentarios:
Publicar un comentario