Toda mi vida he deseado tener un can como mascota. Siempre pensé que al independizarme sería de lo primero que haría pero al final se fue retrasando hasta hace unos días.
Se acercaba la fecha de mi cumpleaños y mi compañero sentimental me permitió tener un conejito. Mis familiares iban a regalarme la jaula y los diferentes accesorios para él y yo tenía hasta elegidos los diferentes nombres que podrían tener. Estos nombres me los sigo reservando para el futuro. Ciertamente hice un cursillo acelerado de lo imprescindible para que mi futuro conejo se encontrara feliz viviendo con nosotros.
La sorpresa real llegó cuando al acercarnos a una tienda para animales que trabajan con diferentes protectoras de animales dando a estos en adopción, vimos un cachorrillo y mi pareja me soltó: ¿Nos lo quedamos?
Ante esto yo estaba en shock y le dije que aunque él ya había tomado la decisión hace tiempo para darme la sorpresa, yo aún tenía que interiorizarlo y preparar todo mi hogar para recibirlo. Sé que puede parecer una locura y muchos pensarán que un perro es un perro, pero yo quería estar preparada para que mi mascota pudiera encontrarse bien.
A finales de semana nos pasamos por casa de unos conocidos nuestros que tenían una camada para seleccionar nuestro cachorro. Más bien para dejar que él nos seleccionara a nosotros. Mi primer contacto con él fue divertido. Se acerco a mí, me lamió los pies, intentó morderme un callo y se recostó sobre mí. Así que pensé: ¡Este es el nuestro!
Jake y Rob esperando en el veterinario
Al día siguiente le pusimos el chip y el volvió con su mami ya que aún estaba haciendo el cambio a comida sólida.
A continuación os dejo una fotito de Jake el día que le pusieron el chip.
Un besito a todos y un lametón de parte de Jake
www.facebook.com/viviendoconjake



No hay comentarios:
Publicar un comentario